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El pueblo Chorotega SI PUEDE LOGRARLO!   Imprimir  Correo-e 
Autor: Luis Alberto Álvarez  
lunes, 16 de mayo de 2005

Para entender la lucha del pueblo de Totogalpa por ser reconocido como Pueblo Indígena, es necesario conocer los orígenes de los pueblos chorotegas que ocuparon en el siglo V d.c., los territorios que rodean el Golfo de Fonseca, examinar algunas fuentes históricas, muy pobres por cierto, y rebuscar en el presente, los rasgos subyacentes en la memoria popular para tratar de reconstruir el pasado y de esa forma comprender el presente.

Este es el propósito de Luis Alberto Alvarez en este artículo, el cual, después de un exhaustivo estudio de las raíces históricas de los Chorotegas de Totogalpa, presenta las condiciones actuales de su lucha, y las más inminentes acciones (entre ellas, la Gran Movilización de 6.000 personas a pie a lo largo de 240 Km hasta Managua) por el reconocimiento de sus derechos.

Los Chorotegas de Totogalpa

A simple vista el Pueblo Indígena de Totogalpa no tiene más que su propia convicción para reivindicar su pertenencia a la etnia Chorotega, pues no conserva ninguno de los rasgos característicos de los pueblos indígenas, como son: el lenguaje, los trajes, la religión y las tradiciones; sin embargo este pueblo se empecina en ser reconocido como pueblo indígena dedicando ingentes esfuerzos para alcanzar esa meta.

La dificultad se acrecienta cuando, al tratar de reconstruir el pasado, nos encontramos con que los más viejos, que no pasan de ochenta años, no recuerdan muchas cosas, pues como ellos mismos dicen: antes de la “Emagom” (Empresa maderera que arrasó con los bosques de pino de la zona a partir de los años 50) aquí no pasaba nada.

A pesar de las dificultades, la búsqueda de la historia nos revela un pasado sometido a fuertes cambios, a los indígenas sometidos a condiciones cada vez más adversas y una energía que les hace resistir a las fuerzas poderosas que les despojan de sus títulos, de sus tierras, de sus derechos, de sus riquezas, de su trabajo y que por último les niegan el derecho de ser reconocidos como Pueblo Indígena.

Según los historiadores Tomás Ayón y Guerrero, los Chorotegas que poblaron los territorios aledaños al Golfo de Fonseca y que actualmente pertenecen a El Salvador, Honduras y Nicaragua, llegaron procedentes de México en el siglo V d.c., aunque hay vestigios de una ocupación humana mucho más antigua y cuyas huellas están diseminadas en todo el territorio en forma de petroglifos, piezas de cerámica y puntas de flecha que se encuentran en cavernas, farallones y a orillas de los ríos.

A la llegada de los españoles, los indígenas que habitaban la zona hablaban la “lengua mexicana corrupta, o sea el Náhuatl” según Fray Alonso Ponce lo hace notar en su “relación de viaje”.

Las geonimias existentes confirman ese aserto, pues muchos de los nombres de los poblados tienen origen náhuatl. El mismo nombre Totogalpa, significa en Náhuatl “En el nido de las aves”.

Los indígenas encontrados por los españoles pertenecían a la etnia Chorotega y se dedicaban a una agricultura basada en el cultivo del maíz, los frijoles y algunas legumbres, además de ser pescadores en los ríos y riachuelos de la región y cazadores en los ricos bosques que cubrían el territorio.

Pero no todos los Chorotegas comparten la misma historia con relación a la llegada de los españoles, pues los pueblos de Choluteca, en Honduras (deformación española del nombre Chorotega) fueron conquistados en el siglo XVI, mientras que la ocupación de los territorios nicaragüenses parece ser más tardía. Según algunas versiones, estos no fueron conquistados posiblemente debido a su dispersión y a la bravura de sus habitantes y fueron ellos los que ante los ataques de los piratas ingleses que remontaban el Río Coco para saquear las poblaciones indígenas, pidieron la protección de los españoles, aceptando a cambio la condición de ser cristianizados y congregados en “pueblos indios” en el siglo XVII.

Esta afirmación nos parece poco probable, pues los pueblos de Tepesomoto, Yalagüina, Totogalpa y Mozonte, entre otros, existían desde antes de la conquista y la presencia de minas de oro y plata, piedra caliza y de densos bosques de pino debieron de llamar la atención de los españoles, quienes en 1526 ó 1529 fundaron la ciudad de Santa María de la Esperanza y llamaron “Nueva Segovia” a toda la región que hoy comprende los Departamentos de Jinotega, Matagalpa, Estelí, Madriz y Nueva Segovia en el noroccidente de Nicaragua.

La ciudad antes mencionada, cuya ubicación aún no está claramente reconocida, estaba enclavada en una región rica en minas de oro y plata, como lo afirma Rodrigo Castillo, tesorero de la provincia de Nicaragua, en mayo de 1527… ”Se han descubierto… unas minas muy ricas, que en espacio de dos meses y con muy poca gente y casi sin herramientas se han sacado diez y seis mil pesos de oro de veintidós quintales”

Por otro lado, en la micro región de El Cuje en Totogalpa, hay una comunidad llamada “Las Minas” en la cual aún hoy se pueden visitar las excavaciones actualmente inundadas, de lo que en otro tiempo fueron explotaciones mineras.

La riqueza de la región fue para los indígenas como una maldición, pues fueron obligados a trabajar en las minas, o como medio de transporte del precioso metal, hasta León, cuarenta leguas al sur, o como mano de obra “exportable” a otras regiones mineras, como esclavos.

Según Germán Romero Vargas (1976), los españoles de la Nueva Segovia, consideraban a los indígenas de la región como “sus indios”, adjudicándose sobre ellos el derecho de propiedad.

Otra actividad importante, consistió en la explotación de los bosques de pino, tanto como madera, como para la extracción de brea y alquitrán, que se exportaba hacia el Perú, a través del puerto del “Realejo”, esta actividad tuvo su auge durante el periodo colonial, pero se mantuvo en menor escala hasta principios del siglo XX.

En la Micro región de Cayantú en Totogalpa hay una comunidad llamada “El Horno” en la que se conservan los restos de un horno para elaborar aguarrás, brea y trementina, al que algunos ancianos llaman la Alquitranera; pero la presencia de botellas de vidrio en el lugar, ha confundido a los habitantes que creen que en aquel horno se fabricaban botellas de vidrio, a partir de la savia del pino, lo cual es imposible.

La presencia de los españoles se tradujo en esclavitud para los pueblos originarios, primero como esclavitud descarada y luego bajo la forma de encomiendas, que fue de las más brutales, causando la muerte de miles de indígenas, los cuales quedaban tirados a orillas de los caminos por donde se transportaban mercancías, hasta tal punto que hubo un momento en que escaseo la mano de obra, obligando a los propietarios a dejar en el abandono algunas minas, “por falta de indios para trabajarlas”.

Los indígenas resistieron todas estas dificultades y en algunos casos huyeron a los cerros escondiéndose de la mirada de los españoles, que al verlos, los mataban si no podían capturarlos, de ahí que si ser “indios” era razón para ser esclavo, convertirse en fugitivo o morir como animal de caza, era mejor NO SER indios, por eso aún hoy en día, muchos indígenas niegan su origen y en algunos casos, se han puesto apellidos españoles, pensando probablemente que eso les salvaría de la suerte destinada a sus coterráneos.

Pero no fueron solamente las muertes violentas las que afectaron a la población chorotega durante la época colonial, pues las epidemias y las hambrunas causadas principalmente por las prolongadas sequías causaron también un nefasto impacto. Las sequías prolongadas con carácter cíclico cada vez más frecuentes, son todavía uno de los peores problemas que afectan el territorio chorotega.

En 1542 con la promulgación de las Leyes Nuevas de Indias se establecieron las “reducciones” o pueblos de indios, los que desde su organización recibieron tierras cedidas por el rey en propiedad común. Estas donaciones se legalizaron por medio de “Títulos” otorgados por el mismo rey, y son estos títulos los documentos legales que aún hoy sirven como base a la lucha para legitimar la propiedad de las tierras a favor de un determinado pueblo indígena. En estos pueblos de indios no se permitía vivir a los españoles, aunque después esta prohibición perdió vigencia.

Estos pueblos de indios eran una especie de aseguración de la mano de obra indígena a favor de los españoles que explotaron tanto a los indios que redujeron la población a una expresión mínima.

Con la independencia, la situación económica del país se vio afectada por la reducción de las exportaciones tradicionales, añil, cuero, harina y otras materias primas, como la trementina y la disminución de la actividad minera, con lo que los pueblos indígenas volvieron a su sistema de subsistencia en base a la agricultura convencional (maíz, fríjol, sorgo) y a los cultivos de alimentos más perecederos en los patios de las viviendas, hasta que a finales del siglo XIX con la alternativa del cultivo del café como producto de exportación, el gobierno despoja a las comunidades y pueblos indígenas de las montañas aptas para el cultivo, empujándolos hacia lugares marginales con suelos poco aptos para los cultivos tradicionales y obligando a los indígenas a trabajar como peones en las fincas de café, cosa que hasta hoy es bastante común.

Al mismo tiempo se incrementa la actividad ganadera extensiva, ocupando las tierras planas como pastizales y desposeyendo a los indígenas de más tierras y obligándoles a una nueva clase de servidumbre en las haciendas.

El 17 de mayo de 1877 una ley “disuelve” la propiedad comunal, despojando para siempre a las comunidades y pueblos indígenas de sus tierras y bosques.

El 17 de marzo de 1902 la ley desconoce la autoridad de la instancia comunitaria indígena y otra ley del 16 de febrero de 1906 despoja a las comunidades indígenas y cofradías de sus bienes, adjudicándolos a las municipalidades y al mismo tiempo se instauraron leyes contra la vagancia que obligaban a los campesinos a trabajar en las haciendas o fincas de café y a portar un documento otorgado por el patrón que lo acreditaba como trabajador permanente. Quien no portara dicho documento era llevado a la cárcel o enrolado en el ejército.

Habiéndose producido el despojo, las comunidades y pueblos indígenas trataron de subsistir como organización, manteniendo sus estructuras, pero cumpliendo sólo tareas relacionadas con el culto a los santos patrones.

La iglesia en algunos casos quedó en resguardo como depositaria de los “Títulos Reales” de los pueblos indígenas, sin embargo los chorotegas de Totogalpa no tuvieron esa suerte y al fundarse el municipio de Totogalpa, tomando como base el título original, este desapareció, sin que hasta hoy se conozca su paradero y la organización fue dejando de existir.

En la década del 50 el gobierno concedió a una empresa extranjera “La Emagon” el derecho de explotación de los bosques de pino, con lo que los bosques quedaron devastados.  La Emagon, construyó trochas para la extracción de la madera por todo el municipio, lo que  facilitó el tránsito hacia los lugares más alejados, atrayendo a medianos productores, ganaderos de Palacagüina y Nueva Segovia, quienes compraron tierras, introdujeron las cercas de alambre de púas y cambiaron para siempre el sistema agrario del territorio.

Los indígenas en vano trataron de evitar el cambio, pero no disponían de la capacidad, ni las herramientas legales necesarias para defender sus derechos, por otra parte, el régimen imperante “la dictadura de los Somoza” no permitía ninguna protesta, impidiendo todo tipo de organización campesina reivindicativa, por medio de una despiadada represión.

Los bosques de roble existentes en la zona, son el producto de la extinción de los bosques de pino, pues los pinares devastados son invadidos por robledales, cuya madera no es valiosa comercialmente y por esa razón han subsistido hasta ahora.

El triunfo de la Revolución Popular Sandinista no fue en ninguna forma favorable para el Pueblo Indígena Chorotega de Totogalpa, pues no reconoció  sus derechos de propiedad, más bien, entregó las pocas tierras valiosas que estaban en manos de militares y personas afectas al régimen somocista, a cooperativas formadas por la reforma agraria, con campesinos originarios de otros lugares, o las destinó a ser parte del patrimonio del estado.

La situación política dividió al pueblo en sandinistas, amigos del régimen revolucionario y contras, enemigos de la revolución, acabando con la organización indígena y haciendo imposible toda lucha reivindicativa.

Con la conmemoración de los 500 años de resistencia indígena, promovida por algunas organizaciones, renació en el Pueblo Indígena de Totogalpa el deseo de reivindicar sus derechos ancestrales, teniendo que librar una lucha tenaz contra las autoridades que se negaban a reconocer su existencia.

Algunos líderes, principalmente jóvenes, buscaron el apoyo de entidades no gubernamentales, para enfrentar esa lucha y se dedicaron a buscar entre los más ancianos, mujeres y hombres, las raíces de su organización, sin encontrar el apoyo necesario.

1992 pasó entre los Chorotegas de Totogalpa, sin pena ni gloria y tuvieron que conformarse con celebrar los 500 años de la cristianización, lo que tuvo el efecto de acrecentar su identificación étnica y además darle un sentido religioso a la lucha.

Con el paso del Huracán Mitch en 1998 el área fue duramente golpeada, produciéndose deslaves y destrucción de viviendas en su mayoría construidas con paredes de caña de maíz y techos de paja.

La situación de emergencia llevó al INPRHU – Somoto, a emprender una ardua tarea de reconstrucción que comenzó con las viviendas y el sistema productivo, basándose en el rescate de las técnicas tradicionales y los saberes locales y reintroduciendo algunos cultivos que habían sido abandonados cuando en los años 70 se introdujeron técnicas agrícolas basadas en el monocultivo y el uso de insumos químicos, para mejorar la producción agrícola, lo que no se logró; pero que cambió de manera dramática los sistemas de producción, haciéndola dependiente de los agroquímicos, y de acelerar el deterioro de los suelos.

El éxito alcanzado por los campesinos que a partir del año 2000, lograron alejar las hambrunas al asegurar sus cosechas, a pesar de la sequía, mientras en lugares vecinos se padecía de hambre, gracias a la facilitación del INPRHU – Somoto, estimuló en los indígenas la confianza en la institución, a la que solicitaron apoyo para el rescate de sus raíces indígenas y para lograr su reconocimiento como pueblo indígena por las autoridades locales y nacionales y por los entes no gubernamentales.

Debido a Gestiones del INPRHU – Somoto, se logró el hermanamiento del Ayuntamiento de ARTA en las Islas Baleares, con la Alcaldía de Totogalpa y entre las condiciones del hermanamiento se exigió la formación del Comité de Desarrollo Municipal, CDM, con la participación de la sociedad civil, integrando en él a dos miembros del Pueblo Indígena y se dio inicio a la formación de los Comités de Desarrollo Local, CDL, formados por los pobladores de las micro regiones, división política del Municipio, a los cuales pertenecen, miembros del Pueblo Indígena. Estos han ejercido cierta influencia en los planes estratégicos del Municipio; sin embargo el reconocimiento del Pueblo Indígena y de sus autoridades aún no se realizaba.

El INPRHU – Somoto, se contactó entonces con COMPAS, organismo que apoya a pueblos indígenas y con su apoyo se logró implementar un proceso de Investigación Acción Participativa que comenzó con un diagnóstico de la situación del Pueblo Indígena abordando los aspectos: social, productivo, espiritual, cultural, económico y legal del pueblo Indígena, que sirvió de base para el abordaje de los problemas más sentidos por ellos y para la búsqueda de alternativas desde su cultura, sus tradiciones, su organización y los saberes locales.

En primer lugar se reorganizó al Consejo de Ancianos con aquellos hombres y mujeres que habían pertenecido a la antigua comunidad indígena; se organizó primero una directiva general y luego se formaron directivas locales en cada comunidad.

Se adoptó el nombre de PICHTAC (Pueblo Indígena Chorotega de Totogalpa en Acción Comunitaria) para la organización que creo su propio logotipo y una bandera que lo identifica, tomando como base los símbolos ancestrales.

Se inició un proceso de rescate cultural y de saberes locales, se establecieron contactos con otras organizaciones indígenas, llegando a formar parte de la “Coordinadora Chorotega” que agrupa a los pueblos Chorotegas de: Cusmapa, San Lucas, Telpaneca y Mozonte, siendo el quinto pueblo que lo forma.

Se establecieron contactos con indígenas Maya – Quichés de Guatemala, a través de Oxlajuj Ajpop y con indígenas Chortís de Copán en Honduras.

Se está produciendo un renacer de la espiritualidad indígena gracias a visitas de los Mayas a Totogalpa y a viajes de intercambio de Indígenas de Totogalpa a Honduras y Guatemala, los cuales han sido debidamente documentados.

Tres sacerdotes y tres guías espirituales Maya Quichés visitaron el territorio chorotega de Nicaragua, platicando con los ancianos y celebrando ceremonias con la participación de gran parte de la población, lo cual causo gran impacto y levantó los ánimos para seguir en la lucha por el reconocimiento.

Al mismo tiempo que se apoyaba el esfuerzo de los indígenas por su reconocimiento, se comenzaron a formular proyectos con el PICHTAC, lográndose la aprobación del Fondo de Pequeños Proyectos, para el financiamiento de un Proyecto de “Manejo de Micro cuencas El Cuje y Cayantú” que se está ejecutando.

Se está ejecutando también un proyecto de fortalecimiento a la Coordinadora Chorotega, financiado por HIVOS.

Se está facilitando la búsqueda de alternativas para solucionar los problemas de la tierra, la falta de escuelas secundarias, la marginación y el maltrato a la mujer, la producción agropecuaria y la comercialización de productos agrícolas y artesanales.

Pero sin duda lo más importante ha sido lograr la unificación, organización y movilización del Pueblo Indígena.  Con el lema “AL RESCATE DE NUESTRAS RAÍCES”, desde principios del año 2004 se estuvo organizando una gran movilización, que partiendo de los lugares más remotos del territorio, más o menos a 25 kms. de distancia, se concentrara en la cabecera Municipal, con el objetivo de mostrar a las autoridades locales, municipales y nacionales, que el Pueblo Indígena si existe y reivindica su origen chorotega, contradiciendo a la alcaldesa y a otros funcionarios que decían que en Totogalpa no había indios, que era una vergüenza y un retroceso decir que Totogalpa es un pueblo indígena y otros argumentos por el estilo.

Para la realización de este evento se concertaron alianzas estratégicas que garantizaran su éxito como movilización y el cumplimiento de sus objetivos.

La primera gran alianza fue con las religiosas que atienden el territorio, estas son unas terciarias capuchinas de la Sagrada Familia que han estado junto a los indígenas a partir de la conmemoración de los 500 años de resistencia y se han identificado con los indígenas Chorotegas de Totogalpa, apoyándolos en sus reivindicaciones.

Otra alianza se estableció con la delegación del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, con el que se crearon las Brigadas Ecológicas Escolares, dentro del Proyecto de Manejo de Micro cuencas El Cuje y Cayantú.

Los medios de Comunicación Departamentales asumieron la cobertura del evento, pero además, instaron a la población a participar masivamente comentando la necesidad de que el Pueblo Indígena fuera reconocido oficialmente por las autoridades Municipales, Departamentales y Nacionales.

Se pidió el apoyo de la Policía Nacional, de la Cruz Roja, y del Ministerio de Gobernación, invitándose a los delegados Municipales y Departamentales de todos los ministerios de Estado, al Consejo Municipal, a la Alcaldesa y a los representantes de ONG`S nacionales y extranjeros.

Cada una de las directivas locales asumió en las cuarenta comunidades que forman el municipio, la tarea de organizar a la gente, determinar la hora de reunión y la salida de cada comunidad, con el propósito de converger en el camino central y llegar todos juntos y a la hora convenida, a la cabecera municipal.

La marcha se hizo a pie y se debió sincronizar el tiempo, debido a la participación masiva del pueblo que incluyó a niños y niñas, ancianos y ancianas. Todos llevaban su agua y su morralito con comida para el camino.

De cada comunidad se partió con una pancarta a la cabeza en la que se leía el nombre de la comunidad, el logotipo del PICHTAC y la leyenda: Al rescate de Nuestras Raíces, la comunidad dice Presente. Cuarenta pancartas encabezaban la marcha al llegar a Totogalpa, la Cabecera Municipal y los niños de las Brigadas Ecológicas Escolares, haciendo ondear sus banderas de colores, dieron alegría y colorido a la concentración.

Se esperaba la presencia de 2000 personas, pues a las ceremonias religiosas, ese es el número de asistentes; sin embargo la sorpresa fue máxima cuando se concentraron en el Estadio Municipal de Totogalpa, más de seis mil personas que participaron en una misa campal, y en un acto público en el que se leyó un pliego de peticiones que el pueblo indígena presentó ante las autoridades, en el que se pedía: El reconocimiento de las Autoridades hacia el Pueblo Indígena Chorotega de Totogalpa, la declaración de áreas protegidas para los bosques del Municipio y la custodia de dichas áreas por el Pueblo Indígena Chorotega de Totogalpa en Acción Comunitaria (PICHTAC).

La alcaldesa de Totogalpa, Ermisenda Díaz a nombre del consejo Municipal, leyó un decreto por medio del cual reconoce al Pueblo Indígena Chorotega de Totogalpa en Acción Comunitaria y a sus autoridades tradicionales: Consejo de Ancianos y Directivas Territorial y Local, declara el 12 de septiembre como día del Pueblo Indígena Chorotega de Totogalpa, que deberá conmemorarse todos los años y declara al municipio de Totogalpa territorio Indígena Chorotega.

Los medios de comunicación locales y nacionales dieron amplia cobertura al evento, llevando la noticia a todos los rincones de Nicaragua.

Algunos ONG’S mostraron su voluntad de apoyar al PICHTAC y la revista Enlace dedicó un número especial a la movilización, sus objetivos y logros.

Posteriormente la municipalidad cedió al PICHTAC por un término de 2 años un local para instalar en él una pequeña oficina y donó un terreno al lado de la carretera Panamericana para construir en él un local permanente y un centro de artesanías.

Como estaban cerca las elecciones municipales, se organizaron foros con los candidatos a alcaldes y concejales y estos mostraron sus planes de gobierno en los cuales se incluyó como factor más importante la participación del Pueblo Indígena en el Gobierno Municipal, en la formulación del Plan Estratégico de Gobierno y en la ejecución de proyectos de Desarrollo.

Se está gestionando la construcción de un local propio para la realización de las asambleas del Pueblo Indígena, el que se espera construir durante el año 2005 en un terreno situado en “Las Chilcas” y que fue donado por el miembro del consejo de ancianos Don Porfirio López Mejía.

Se ha logrado capacitar a dos jóvenes comunicadoras, las cuales transmiten, los sábados, por Radio Segovia, el programa “Nuestras Voces, Nuestras Raíces”, en el cual se plantean los problemas del Pueblo Indígena y se transmiten noticias sobre eventos, logros y actividades del PICHTAC amenizándose con música interpretada por conjuntos formados por campesinos indígenas de las comunidades de Totogalpa.

El 27 de Diciembre del 2004, reunidos en asambleas, los representantes de las comunidades que forman el municipio de Totogalpa, hicieron una evaluación de las actividades desarrolladas y del proceso de empoderamiento que está en marcha. En esa evaluación se valoraron los siguientes hechos como los más relevantes:

Positivos:

  1. La integración de la Población al PICHTAC, con lo que se reivindican las raíces chorotegas de los habitantes de Totogalpa.
  2. La integración del PICHTAC a la Coordinadora Chorotega, pues eso denota el reconocimiento de los otros pueblos Chorotegas.
  3. La unión de todos sin distingos partidarios o religiosos.
  4. Que nuestros logros se han alcanzado en el marco de la fe, por lo que consideramos que se está rescatando la espiritualidad.
  5. La integración del PICHTAC al Comité de Desarrollo Municipal, porque eso nos ha permitido tener voz y voto en la formulación del Plan Estratégico Municipal y defender los intereses del Pueblo Indígena.
  6. Haber logrado el reconocimiento de la Alcaldía Municipal al Pueblo Indígena y a sus autoridades propias.
  7. Lograr que se hayan formado directivas locales en las 40 comunidades que forman el municipio de Totogalpa, pues eso le da presencia al PICHTAC en todo el Municipio.
  8. La Movilización realizada el 12 de Septiembre, porque visibilizó al pueblo Indígena como una fuerza poderosa y logró su reconocimiento de parte de las autoridades, de las entidades políticas y de los entes no gubernamentales.
  9. Lograr que haya cooperantes que quieren trabajar con el PICHTAC.
  10. Que hay mujeres y jóvenes en las estructuras del PICHTAC.
  11. La formación de las “Brigadas Ecológicas Escolares”.
  12. La Reestructuración del Consejo de Ancianos.
  13. Las Giras de Intercambio a Guatemala, con directivos del PICHTAC.
  14. La capacitación de Jóvenes Indígenas en Guatemala.
  15. El decreto que declara a Totogalpa “Pueblo Indígena”.
  16. Contar con Recursos Humanos capacitados.
  17. Tener 2 comunicadoras que transmiten el programa de radio “Nuestras Voces, Nuestras Raíces”.
  18. Contar con un terreno para construir un local propio.
  19. Tener una oficina para el PICHTAC en la Alcaldía Municipal.
  20. Se cuenta con el apoyo de varios organismos; COMPAS, INPRHU, HIVOS, etc.
  21. Se ha tenido valiosos intercambios de experiencias.
  22. Se ha revalorizado a la mujer.
  23. Se cuenta con recursos naturales, artesanías, leyendas y sitios de interés para el turismo.
  24. Se ha logrado por primera vez entablar un diálogo con los candidatos, el que se continuará con los políticos y con  las autoridades electas.

Entre los factores negativos que se evaluaron se cuentan:

  1. Algunos no le dan importancia al PICHTAC, por lo que hay que seguir trabajando mucho en la concientización, principalmente con los jóvenes.
  2. Hay poca asistencia a las reuniones.
  3. Todavía hay temor de participar en la organización.
  4. No todas las directivas comunales funcionan eficazmente.
  5. Algunas personas aceptan cargos y después no cumplen.
  6. Unos trabajan (por la organización) y otros no.
  7. Algunos todavía se avergüenzan de ser indígenas.
  8. Falta de interés por rescatar los saberes, conocimientos, leyendas y cuentos de los antepasados.
  9. No se ha aprovechado el trabajo de maestros y maestras para promover los valores del Pueblo Indígena.

El avance alcanzado por los Indígenas Chorotegas de Totogalpa en estos últimos años es notable y ha elevado mucho su autoestima, rescatando ante todo su dignidad de seres humanos, con deberes y derechos. Ahora tienen que ser tomados en cuenta cuando el Consejo Municipal emita sus acuerdos y para la formulación de sus planes y proyectos de Desarrollo. Por su parte hay en ellos un creciente deseo de superación y muchos están estudiando para prepararse y asumir las responsabilidades que les depara el futuro, y han solicitado becas de estudio para los egresados de sexto grado.

Ahora el próximo paso que pretenden dar, tomando en cuenta el éxito obtenido con la movilización hacia la cabecera Municipal, efectuada el 12 de Septiembre, es Organizar una GRAN MOVILIZACIÓN con una caminata de 240 kms. a Managua, Capital de la República para situarse frente a la Asamblea Legislativa a exigir la aprobación del decreto 149, que plantea de parte del estado una transferencia de fondos a los Pueblos Indígenas para su reforzamiento institucional y desarrollo.

Algunos creen que no van a movilizarse, otros dicen que sí se pueden movilizar, pero que no van a lograr su propósito.

En lo particular, pienso que si un pueblo olvidado logró con su propio esfuerzo que las autoridades municipales, que fueron siempre tan reacias, reconocieran su existencia y a sus autoridades tradicionales, movilizando a 6,000 personas a pie desde los puntos más alejados del Municipio, conquistando a los medios de comunicación y a la opinión pública, al plantearse una meta y proponerse alcanzarla ¡PUEDE LOGRARLO!


 
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