Entrevista - Sergio Santamaría: director ejecutivo del Centro de Investigación y Asesoría Socioeconómica (Cinase)
“El gran reto de Nicaragua es producir”
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En incontables ocasiones se le ha visto en los medios de comunicación opinando sobre
temas coyunturales como economista, pero es la primera ocasión en que Sergio Santamaría brinda una entrevista general, donde enfatiza su perspectiva de la economía nicaragüense. |
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Gustavo Ortega Campos
Para empezar la entrevista hubo que esperar que concluyera una reunión que mantenía con funcionarios del Banco Central de Nicaragua (BCN) ya entrada la noche, entró a la oficina raudo y pidiendo disculpas de manera compulsiva, comportamiento fuera de su peculiar paciencia con la que atiende las inquietudes de los medios de comunicación.
Sergio Santamaría, un economista de 51 años, es uno de los principales “saca clavos” de los periodistas que buscan una opinión independiente en materia económica, aspecto que fue abordado ampliamente en este encuentro.
Hoy 31 de marzo la institución que dirige desde hace 18 años, el Centro de Investigación y Asesoría Socioeconómica (Cinase), está celebrando el 30 aniversario de fundación y según asegura, es la primera entidad de análisis y estudios socioeconómicos fundada en Nicaragua.
—¿Un economista puede desvincularse de la política?
—Nosotros creemos que los economistas no pueden decir que los análisis que hacen son completamente apolíticos, las decisiones se toman todos los días y esas decisiones van impregnadas de carácter político.
—Generalmente los medios de comunicación buscamos a los economistas independientes para que analicen la versión oficial de los hechos, pero pocas veces vemos coincidencias con la política gubernamental...
—Yo no creo que todo lo que hagan los gobiernos debe ser criticable, hay determinados puntos de coincidencia, por ejemplo en términos de estrategia, la diferencia puede ser en cómo abordarlos y en qué sectores privilegiar para esa estrategia. Por ejemplo sabemos que a nivel macroeconómico no puede haber mayor capacidad de maniobra en el país porque no podemos pretender mantener un déficit fiscal como los que se tuvieron en los años ochenta, eso fue posible por una coyuntura muy particular porque había alguien que te daba recursos y podías tener ese tipo de mecanismo, pero en estos momentos no lo podés hacer...
—Entonces ¿todo depende de la ideología?
—Las capacidades de maniobra de cualquier gobierno, independiente de su ideología, son muy pocas, lo que hay que priorizar qué papel van a jugar los sectores y qué tipo de tejido social se requiere construir o impulsar para resolver los problemas del país.
—Generalmente la tónica ha sido que casi siempre los economistas independientes son solamente críticos y eso ha creado la suspicacia de pensar que lo hacen para mantenerse en la palestra pública...
—Bueno, pudiese ser verdad en algunos casos particulares aunque no lo creo que sea generalizado, yo lo que creo y es lo que queremos hacer de Cinase es ser propositivos y pro activos en términos de lo que el país tiene capacidad y posibilidades de hacer. Por ejemplo, hay un problema histórico sobre el déficit fiscal y el déficit comercial, si el país no exporta sencillamente no se puede hablar de crecimiento económico, no se puede hablar de combate a la pobreza.
—Pero dinamizar las exportaciones es un discurso que ya lleva muchos años...
—Son los actores sociales los que hacen posible las exportaciones, ahí es donde debemos contribuir a identificar esos agentes económicos independiente de la cuantía de sus capitales, es decir una experiencia que ha sido todo el problema de Nicaragua, no hay una memoria histórica...
—¿Existirá la posibilidad de que todas las propuestas de los economistas independientes se junten en consenso y se presenten al Gobierno?
—El gran problema es de voluntad política, es decir lo primero que tenemos que preguntarnos como nicaragüenses, como país, ¿es qué podemos exportar? ¿qué podemos producir? ¿en qué somos buenos? La famosa y trillada ventaja comparativa que se ha puesto de moda requiere una pregunta: ¿realmente podemos instalar una empresa que produzca chips de computadora? ¿tenemos realmente la capacidad para hacerlo? ¿estamos usando nuestro potencial productivo? Un país que tiene 1.7 millones de hectáreas cultivables y sólo utiliza 800 mil hectáreas y no necesariamente en los mejores cultivos donde el país tiene ventajas comparativas, ésa es una primera reflexión que al Gobierno le toca hacer, porque un campesino que sigue cultivando para el autoconsumo con bajos rendimientos tiene poco futuro...
—El Gobierno está pregonando un Plan Nacional de Desarrollo, una campaña en pro de la competitividad, es un discurso nuevo. Además se negoció el Cafta (tratado comercial entre Centroamérica y Estados Unidos), ¿en algún momento el Ejecutivo los ha buscado para concertar ideas?
—Nosotros estuvimos, no como Cinase, sino de manera individual, a ser parte del comité que estuvo estudiando el asunto de las reformas tributarias, lo primero que teníamos que valorar era ver si esa reforma era económica y políticamente viable, que son las restricciones de todas las decisiones, yo creo que el actual Gobierno ha tenido esa apertura de invitar a economistas que no son funcionarios del Gobierno a emitir opiniones. Nos invitaron a analizar el Plan Nacional de Desarrollo, tuvimos varias reuniones, no hemos sido convocados de nuevo, pero ha habido intentos de tener algunas opiniones de profesionales independientes y creo que ese tipo de iniciativas son positivas para el país.
—Si le tocara mencionar los éxitos de la política económica del Gobierno, ¿cuáles serían?
—Básicamente ellos entraron con un déficit fiscal inmanejable, desgraciadamente en los últimos 12 ó 13 años, al inicio hay un control de las variables, pero cuando viene el período electoral hay un relajamiento de la situación económica, entonces la actual administración encontró un déficit fiscal que andaba por el orden del 14 por ciento (del Producto Interno Bruto), estábamos fuera del programa del FMI, el 2002 vino a ser el año de la contención, la inflación se ha manejado y creo que ha sido el logro más importante, además de que se ha iniciado un proceso de sinceramiento, diríamos así, del manejo de los recursos públicos, talvez no es su totalidad. Le tocó a este Gobierno la situación del Cafta...
—¿Cree que será aprobado este año por el congreso estadounidense?
—Por las elecciones en Estados Unidos hay sus dudas de que pueda entrar en vigencia en enero del 2005, habría que esperar a la nueva administración pero Nicaragua tiene opciones con la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (CBI en inglés), no nos podemos cazar de que el Cafta o la HIPC (iniciativa de condonación de la deuda externa) significan el paraíso para el país. El gran reto de Nicaragua es producir, para nosotros 600 millones de dólares (en exportaciones) ha sido como la meta máxima.
—Una cosa que siempre ha llamado la atención es la diferencia entre las proyecciones económicas oficiales y las independientes...
—Yo diría que cada vez más se han ido acercando en la presente administración... los gobiernos tienden a ser más optimistas y tienen que vender optimismo...
—¿Pero su obligación no es vender optimismo es decir la verdad...?
—A veces son formas de presentación, el gran problema de Nicaragua es que no tenemos un seguimiento de variables claves, el Banco Central con el IMAE trata de generar una perspectiva de las variables más importantes del comportamiento de la economía, en la inflación sí hay una gran discusión, hay tres canastas básicas, INEC (Instituto Nicaragüense de Estadísticas y Censos) maneja una, otros consultores manejan otra... lo que hay que estar claros es que si realmente el crecimiento económico que proyectamos va sustentado.
—¿En cuánto proyectan ustedes el crecimiento este año?
—Basados en el comportamiento del primer trimestre, el crecimiento del 3.5 por ciento (proyectado por el Gobierno) se ve difícil de alcanzar, nosotros calculamos cerrar con un 2.5 por ciento y eso con una tasa vegetativa de crecimiento poblacional del 2.9 por ciento, es que siga cayendo el PIB per cápita, o sea que no estaríamos viendo una mejoría de la población.
—Conocemos el concepto universal de la economía, ¿pero para usted qué es?
—Es una sumatoria de esfuerzos de los individuos y mucho se dice que la macroeconomía está buena y la microeconomía no o viceversa, eso no es cierto, la macroeconomía no es más que la sumatoria de los esfuerzos individuales que se agrega en una expresión que se denomina ingreso nacional.
—¿Y al economista como lo conceptualizaría?
—Hay que explicar el porqué, el papel que juegan los actores y aquí se debe meter el análisis social y político.
ESTUDIOS ANTAGÓNICOS
Sergio Santamaría nació en Chinandega en 1952.
Casado desde hace 28 años, procreando tres varones y dos mujeres.
Su esposa es licenciada en biología e imparte clases en el Colegio La Salle.
Su padre es filarmónico (85 años) y su madre ama de casa (80)
En 1975 se recibe de licenciado en economía en Managua.
Se especializó en proyectos de inversión.
Estudió en Cuba el tema de inversiones desde la óptica socialista.
Posteriormente estudió en el Fondo Monetario Internacional (Washington) sobre la construcción de programas de ajuste.
Director del Cinase a partir de 1987.
Se considera un hombre de izquierda.
Docente desde hace 12 años.
Tres décadas después
Hoy el Centro de Investigación y Asesoría Socioeconómica (Cinase), celebra los 30 años de fundación. Esta entidad nació en 1974 bajo la idea de Edmundo Jarquín, Reynaldo Antonio Téfel (q.e.p.d.), presidente del Instituto de Promoción Humana (Inprhu) y Pedro Joaquín Chamorro Cardenal (q.e.p.d.)
La idea de este centro, según su director actual, Sergio Santamaría, era que se encargara de analizar la coyuntura socioeconómica de Nicaragua después del terremoto que devastó Managua en diciembre de 1972, teniendo como antecedente el libro El infierno de los pobres, escrito por Téfel en 1971.
“Cinase viene a ser el primer centro de investigación que hay en el país y para ello cuenta con el apoyo de la Fundación Interamericana, una agencia de cooperación estadounidense, en aquel tiempo a cargo de Bill Richardson”, explica Santamaría.
Por las oficinas de Cinase han desfilado destacados profesionales de reconocida trayectoria, que en su mayoría iniciaron su carrera desde esta institución, “por aquí pasaron personas como Carlos Fernando Chamorro, Arturo Cruz Sequeira, Julio López Campos, Luis Humberto Guzmán, Mario De Franco, María de los Ángeles Hurtado, Jacinto Mena, Lilliam Correa...”
De esta manera Cinase se convirtió en una entidad multidisciplinaria que reunió y reúne a profesionales de la economía, sociólogos y agrónomos.
Santamaría fue categórico al afirmar que “en los treinta años de existencia nunca ha habido sesgo o que se exija un sello ideológico, aún en los años ochenta se mantuvo esa corriente libre de pensamiento entre los trabajadores del Cinase”.
Sin embargo mencionó que en la década de 1980, durante la revolución sandinista, se trasladaron a trabajar con el Gobierno de la época.
Entre los colaboradores internacionales del Cinase destacan organismos y fundaciones de Francia, Alemania y Estados Unidos.
En los últimos años el Cinase se ha involucrado en la realización de encuestas de opinión en el ámbito político.

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